Las perlas del Tao Yin I: Cultivando el Tan Tien

16/02/2019

Las perlas del Tao Yin I: Cultivando el Tan Tien

Hay una serie de características en el Tao Yin que son auténticos tesoros del Tao en acción, perlas de sabiduría. Cada una de esas perlas tiene un gran valor en sí mismas y hacen que esta práctica sea rápida y eficaz. Integrar cualquiera de estas perlas mejora la vida. Integrarlas todas es un arte y permite extraer el máximo potencial de cada persona.

Os presento una de ellas, la aplicación que hace el Tao Yin de las cualidades del Tan Tien.

 

El Tan Tien

Es el centro desde donde comienzan y terminan todos los movimientos de Tao Yin. Desde ahí parte la respiración y es el espacio donde se realiza gran parte de la alquimia taoísta. Tiene diferentes acepciones que empleamos en la práctica: es el caldero, la cavidad inferior, el punto núcleo del organismo, el centro de gravedad, la residencia del segundo cerebro y la bomba abdominal.

 

El caldero (La caldera)

La traducción de Tan Tien es “campo de cinabrio” o “campo del elixir”. El cinabrio es un mineral compuesto de azufre y mercurio, muy pesado y de color rojo oscuro, del que se extrae, por calcinación y sublimación, el mercurio.

En el Tao lo que se consigue por evaporación es el chi o energía vital y el lugar donde se mezclan agua y fuego para formar ese vapor recibe también el nombre de caldero o caldera, a semejanza de la olla donde se prepara la sopa.

En este caldero se cocinan también las emociones llamadas comúnmente “negativas”, porque son difíciles de digerir y se transforman en vitalidad. En este guiso taoísta todo se aprovecha.

Aplicación en la práctica del Tao Yin:

Por una cuestión de física elemental aumentando la presión en el abdomen aumenta la temperatura, genero más calor, más energía para recargar todos los órganos, tendones, músculos y huesos.

Mantengo el fuego caliente utilizando la respiración y las bombas del abdomen y perineo.

 

La cavidad inferior

Según la filosofía taoísta en realidad hay tres Tan Tien, tres calderas, si bien solemos usar el término Tan Tien refiriéndonos únicamente al situado en la cavidad inferior.

En cada uno de estos Tan Tien residen 3 mentes o centros de conciencia:

– El Tan Tien superior: La mente observadora. Es la mente del cerebro y el ojo interno (el tercer ojo). Es capaz de acceder a estados de conciencia superior y también a la información recibida a través de ojos, oídos, nariz y boca. Cuando está enfocada es la “mente observadora”. Si no ha sido entrenada tiene tendencia a derrochar energía y a responder a las circunstancias emprendiendo acciones innecesarias.

– El Tan Tien medio: La mente consciente. El cerebro-corazón, conocido como asiento de la conciencia ya que es la morada del guía interno, del maestro interior. Se activa sonriendo al corazón y suavizándolo con sentimientos de amor, alegría y felicidad.

– El Tan Tien inferior (al que me refiero en este artículo): La mente atenta. Es la mente del cerebro de sensación y atención situado en el bajo vientre; no tiene acceso directo a los datos sensoriales de los ojos, los oídos, la nariz o la boca. Esta mente desarrolla una conciencia que es el resultado de las sensaciones sentidas durante la práctica del Tao Yin.

Aplicación en la práctica del Tao Yin:

Unifico las 3 mentes, bajo la energía de los tan tien superior y medio al tan tien inferior. Activo la mente perceptiva para no malgastar energía con un exceso de actividad mental.

 

Punto núcleo del organismo

El Tan Tien es también el nombre de un punto importante de acupuntura donde se almacena la energía. Está situado hacia el interior del ombligo, entre éste y el “ming men” (la puerta de la vida, entre las vértebras lumbares L2 y L3); si bien existen dos versiones sobre su ubicación:

– Una de ellas lo sitúa a unos tres dedos por debajo del ombligo.

– La otra lo sitúa, también a la misma distancia, pero no por debajo, sino por detrás.

Cuenta la leyenda taoísta que un maestro, en su lecho de muerte confesó a su discípulo más leal su ubicación, estando tumbado. Éste a su vez, pasados unos años, enseñó a su discípulo utilizando las palabras textuales del difunto maestro: “El Tan Tien está tres dedos debajo del ombligo”, si bien no especificó que al decir estas palabras, el maestro se hallaba tendido.

Aplicación en la práctica del Tao Yin:

Con la práctica voy conectando cada vez de forma más nítida con este punto para dirigir allí la energía y recargar las baterías. Al terminar los movimientos llevo las manos hacia él para almacenar el calor.

 

El centro de gravedad

El Tan Tien corresponde también con el centro de gravedad.

Cuando la columna está bien colocada el centro está alineado con los pies y el punto alto de la cabeza.

Cuando hay un exceso de curvatura lumbar el centro de gravedad se desplaza hacia adelante, el abdomen cuelga creando problemas digestivos y sexuales. Si estoy fuera de mi centro estoy a merced de todo lo que suceda y lo externo me zarandea, carezco de poder y fuerza de voluntad. Además no me encuentro a gusto en ningún sitio pues siempre van a haber tensiones que me desplacen hacia otro lado.

Aplicación en la práctica del Tao Yin:

Mientras respiro y me muevo desde el centro de gravedad, me estoy centrando, haciendo más autónomo e independiente. En todos los movimientos de Tao Yin hay toma de conciencia del anclaje a la Tierra desde el Tan Tien.

 El segundo cerebro

Otra forma de llamar al Tan Tien es “segundo cerebro” por las semejanzas que tiene el comportamiento neuronal del abdomen con el del cerebro propiamente dicho.

Como demostró Michael D. Gershon, jefe del Departamento de Anatomía y Biología celular de la Universidad de Columbia, en Nueva York y publicó en su libro El segundo cerebro: “El sistema nervioso entérico es un vasto almacén químico en el que están representadas todas y cada una de las clases de neurotransmisores que operan en nuestro cerebro”.

“La multiplicidad de neurotransmisores en los intestinos sugiere que el lenguaje hablado por las células del sistema nervioso abdominal es tan rico y complejo como el del cerebro”, comenta el profesor Gershon, descubridor de la serotonina entérica.

El cerebro abdominal opera de forma autónoma. Sus nervios pueden ser alterados por la irritación de la mucosa intestinal, una distensión excesiva del intestino y la presencia de toxinas y microbios.

Es muy conveniente utilizar el cerebro abdominal porque cuando usamos menos el cerebro de la cabeza, éste descansa, se regenera y disponemos de más energía corporal.

Aplicación en la práctica del Tao Yin:

La compresión abdominal evita el prolapso abdominal y estimula el sistema nervioso entérico. Las técnicas de automasaje abdominal (Chi Nei Tsang) y el automasaje con golpeo eliminan tensiones y mejoran la percepción.

 

La bomba abdominal

Una bomba de agua deja que entre el líquido, dilatándose, y luego se contrae para impulsarlo. Igualmente el abdomen funciona como una bomba cuando se expande al inhalar y se contrae al exhalar, movilizando los fluidos e impulsando el calor por la columna  vertebral.

Cuando respiramos desde el abdomen, hinchándolo y desinflándolo como un globo, éste se comporta como una bomba que impulsa la energía por la espina dorsal y hace circular la sangre.

Aplicación en la práctica del Tao Yin:

Durante la fase de exhalación el ombligo se dirige hacia la columna vertebral y al inhalar se relaja. Poco a poco va aumentando la presión en la puerta de la vida y con ello la temperatura. Contrayendo el perineo provoco un movimiento de succión que hace que el calor acumulado en el Tan Tien ascienda hacia el cerebro.

 

            En próximos artículos seguiremos desgranando todas las perlas de esta práctica milenaria.

Angel García – almadetao
Formador de Profesores de Tao Yin

Asociación Española de Tao Yin
www.taoyinmadrid.com
info@taoyinmadrid.com

 

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